jueves, 3 de agosto de 2017

ESPÍA MI BOLSO, de SILVIA GALLEGO



Silvia Gallego es natural de Madrigalejo, nacida en 1980. Cuando tenía 8 años, se trasladó a Miajadas con su familia, donde continuó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón. Estudió Filología Hispánica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, en Cáceres. Es doctora y profesora de Lengua y Literatura. Y además, Silvia es poeta.


Su primer libro de poemas, Espía mi bolso, lo publicó en 2013, en la editorial Cuadernos del Laberinto. Yo tuve el privilegio de acompañarla cuando presentó este libro en Madrigalejo, en el mes de agosto del mismo año. Las ideas que me sugirió su lectura y que compartí en aquel entrañable acto es lo que expongo a continuación, acompañado de algunas fotografías del evento. 


ESPÍA MI BOLSO.

" No soy ninguna especialista en Literatura ni en crítica literaria; así es que, lo que voy a decir sobre Espía mi bolso es lo que yo he sentido cuando lo iba leyendo y mascando, lentamente, porque la poesía hay que leerla lentamente, hay que rumiarla para sacar todo el jugo que se pueda de ella.

Dice Luis Alberto de Cuenca, en el prólogo, que “Espía mi bolso es una auténtica delicia”. Estoy completamente de acuerdo. Ya dije al comenzar que he disfrutado leyendo y releyendo sus poemas.

El título es tan sugerente que me atrapó desde el principio, por la conjunción del uso del verbo espiar en imperativo con algo tan personal y femenino como el bolso de una mujer. Es decir, ese dar permiso para curiosear en su bolso es algo así como incitar a escudriñar en su propia esencia, a hurgar en su ser. Pero no lo pone nada fácil.

Como preludio, su primer poema, “El contrincante”, es una invitación a entrar en su juego, en el juego del amor.


En este bolso de Silvia encontramos OBJETOS, EMOCIONES EN MP8, ZIP DE LETRAS, LECTURA EN EL IPAD Y BLOC DE NOTAS, partes en las que divide el poemario y que, en realidad, nos dejan adivinar cada una de las facetas de su ser ella misma.

Toda su esencia de mujer, su feminidad, está en estos OBJETOS. Unos objetos que titulan cada uno de los poemas (lápiz de labios, lipstick, espejo con-vexo, cámara de fotos, bagatelas, reloj o doble fondo). Son poemas cortos, en los que, con gran sensibilidad, nos lleva al mundo del erotismo, del deseo y también del desencuentro.

Con un lenguaje encriptado en la jerga de las nuevas tecnologías, utilizando con maestría el doble sentido de las palabras, nos sorprende en  los poemas de EMOCIONES EN MP8; en donde nos sumerge, de nuevo, en la relación de pareja y de la pasión, con títulos tan alejados aparentemente de las emociones como “pantallas”, “@”, “anuncios en prensa digital” o “whatsapps”.  

 Su ser como profesora de Lengua irrumpe en ZIP DE LETRAS. “Gramática”, “adverbios”, “repaso morfológico”, “análisis sintáctico”, así como “llueven verbos”, son epígrafes que toma como excusa para introducirnos en sus sentimientos, en su mundo erótico e, incluso, en la descripción de su forma de ser.


El mundo literario es el protagonista de LECTURAS EN EL IPAD. Tras una crítica al autor ególatra, hace un homenaje a la literatura y al cine erótico, haciendo mención desde lo más remoto como Safo, el Cantar de los Cantares o Catulo a lo más cercano como Lolita, Lulú, Malena o la Mujer de Rojo. Y hace algo tan arriesgado como juntar el “Diálogo entre Venus y Príapo”, de Rafael Alberti, con un verso del salmo 50. Como arriesgado también es utilizar versos de otros poetas (de Julio Cortázar o de Javier Egea) para componer los suyos propios. En otros poemas, emplea entrantes con versos de Gioconda Belli y Luis Pastor. Y, hablando de Literatura, no podía faltar la dedicación a D. Quijote.

 En BLOC DE NOTAS, encontramos poemas muy breves, la mayoría; como las notas que se escriben en los post-it (por cierto, así se llama uno de esos poemas). En ellos encontramos amor, intimidad, pasión, erotismo, nostalgia, enamoramiento, dolor, distancia…

Y, a modo de epílogo, CIERRE DE CREMALLERA, poema dedicado al lector, a quien le confiesa:
Te presté mi bolso
-en un descuido casi-
y entre sugerencias,
jugué a desnudarme…


Podría seguir hablando mucho más de Espía mi bolso, porque a cada palabra, cada verso, cada poema puede sacársele mucho jugo. No quiero cansaros, que hemos venido a que Silvia nos muestre estos bellos poemas, como ella los ha dado a luz.  Pero no me gustaría despedirme sin decir varias cosa que me han llamado la atención:

 Como buena filóloga, nos asombra con el uso del lenguaje: juega con las palabras y se divierte con ellas, las utiliza en todos sus matices o las emplea con un significado distinto al que tienen e, incluso, utiliza palabras inventadas, jugando con los lexemas. Ello da lugar a que tengamos la sensación de movernos en un mundo enigmático, a pesar de su aparente sencillez.

La suya es una poesía audaz, joven, que utiliza un lenguaje muy actual, reflejo del mundo de hoy, de la inmediatez; el momento presente es el que cuenta.

Y, por último, se me ocurre llamarla una poesía visual, en donde la posición de los versos, de las palabras y de las letras en el folio está muy estudiada y cuidada, dando importancia también a los espacios, a las mayúsculas y minúsculas,  a los signos ortográficos y a la cursiva. "


Dedicada esta entrada a Silvia, con todo cariño.

Guadalupe Rodríguez Cerezo.